El dólar se fortalece en los mercados globales en medio de la tensión en Medio Oriente
La moneda estadounidense registró una suba semanal del 1,4% impulsada por la búsqueda de activos seguros.
Acciones, metales preciosos y criptomonedas mostraron retrocesos en un contexto de alta volatilidad.
La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a impactar en los mercados financieros internacionales y fortaleció al dólar, que se posicionó como uno de los activos más beneficiados durante la semana. La moneda estadounidense acumuló una suba cercana al 1,4% y se aproximó a su nivel más alto en más de tres meses.
El avance del dólar se produjo en un contexto de fuerte volatilidad global, en el que distintos activos financieros registraron caídas. Tanto las acciones como los bonos y otros instrumentos considerados tradicionalmente como refugio —entre ellos los metales preciosos y algunas criptomonedas— mostraron retrocesos durante las últimas sesiones.
En ese escenario, el índice del dólar, que mide el desempeño de la moneda frente a una canasta de divisas internacionales, avanzó hasta ubicarse en torno a los 99 puntos. Este movimiento reflejó una renovada demanda de la divisa estadounidense por parte de inversores que buscan activos de mayor liquidez ante el aumento de la incertidumbre geopolítica.
Según consignó el medio Ámbito al analizar la evolución de los mercados, el euro y la libra esterlina registraron leves retrocesos frente al dólar durante la semana. La moneda europea cayó cerca del 0,2%, mientras que la divisa británica retrocedió alrededor de 0,27%.
El fortalecimiento del dólar también se vincula con las expectativas sobre la política monetaria de los principales bancos centrales. El aumento en los precios de la energía, derivado del conflicto en Medio Oriente, generó nuevas preocupaciones sobre un posible repunte de la inflación a nivel global.
Este escenario podría modificar las decisiones de las autoridades monetarias en materia de tasas de interés. De acuerdo con estimaciones de operadores del mercado, las probabilidades de que la Reserva Federal de Estados Unidos reduzca las tasas en junio disminuyeron en los últimos días.
Al mismo tiempo, en Europa los mercados comenzaron a considerar con mayor fuerza la posibilidad de nuevos ajustes en la política monetaria del Banco Central Europeo. Los analistas advierten que el encarecimiento de la energía y la incertidumbre económica podrían condicionar las decisiones de los bancos centrales en los próximos meses.
En este contexto, la moneda estadounidense volvió a consolidarse como uno de los principales refugios financieros frente a episodios de inestabilidad internacional, reforzando su rol central dentro del sistema monetario global.