El Gobierno elimina trámites y exime al campo de habilitaciones municipales
Una resolución del Senasa simplifica requisitos administrativos para productores agropecuarios y apunta a reducir costos y burocracia.
El Gobierno nacional avanzó en un nuevo proceso de desregulación del sector agropecuario al eliminar la exigencia de habilitaciones municipales y provinciales para determinados trámites ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa). La medida busca reducir la carga burocrática y los costos administrativos para los productores.
La decisión fue formalizada a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, que deroga disposiciones vigentes desde 1992. A partir de ahora, los productores inscriptos en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) podrán realizar diversos trámites sin necesidad de presentar habilitaciones locales.
El Renspa es un registro obligatorio y gratuito que vincula a los productores con sus actividades —agrícolas, ganaderas o forestales— y permite al Estado fiscalizar aspectos vinculados a la sanidad vegetal y animal, la inocuidad de los alimentos y la comercialización.
Desde el Gobierno argumentan que la normativa anterior generaba una superposición de requisitos entre niveles de gobierno, lo que implicaba duplicación de trámites, mayores costos y una carga administrativa innecesaria tanto para los productores como para el propio Estado.
En ese sentido, la resolución apunta a unificar criterios y reducir la heterogeneidad de los regímenes locales de habilitación, eliminando exigencias documentales consideradas redundantes en distintos eslabones de la cadena productiva, como predios rurales, laboratorios, terminales de carga y proveedores de insumos veterinarios.
La medida se inscribe dentro de la estrategia de desregulación impulsada por el Ejecutivo, en línea con el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 y el Decreto 90/2025, que promueven la eliminación de normativas consideradas innecesarias o distorsivas para la actividad económica.
Sin embargo, desde el Senasa aclararon que la eliminación de estos requisitos no implica una flexibilización de los estándares sanitarios. Los productores deberán seguir cumpliendo con toda la normativa vigente en materia de sanidad animal y vegetal, así como con las regulaciones nacionales, provinciales y municipales aplicables.
De esta manera, la iniciativa busca simplificar los procedimientos administrativos sin alterar las condiciones de control sanitario, en un intento por mejorar la competitividad del sector agropecuario y facilitar el desarrollo de la actividad productiva.