El salario real volvió a caer en enero y la jubilación mínima ya perdió casi 5% en siete meses

La aceleración de la inflación volvió a impactar sobre los ingresos de trabajadores y jubilados. Al mismo tiempo, la economía mantiene una dinámica desigual entre sectores que crecen y otros que continúan destruyendo empleo formal.

El mercado laboral argentino comenzó 2026 con señales de deterioro en los ingresos reales de trabajadores y jubilados. Durante enero el salario real volvió a caer, mientras que la jubilación mínima acumuló su séptimo retroceso consecutivo en términos de poder adquisitivo, en un contexto marcado por la aceleración de la inflación y la persistente destrucción de empleo formal en algunos sectores de la economía.

Un relevamiento de la consultora C-P indicó que los salarios reales del sector privado registraron en enero una caída del 1,3%, tomando como referencia las principales paritarias del país. El informe explicó que el aumento nominal promedio de los convenios colectivos se desaceleró, influido principalmente por acuerdos salariales que adelantaron incrementos a fines de 2025 y dejaron sin actualización a los primeros meses de 2026.

Los datos se inscriben en una tendencia que ya venía observándose durante los últimos meses del año pasado. Tanto el índice de salarios formales elaborado por el INDEC como la serie de remuneraciones del Sistema Integrado Previsional Argentino muestran que el poder adquisitivo de los trabajadores registrados se deterioró entre septiembre y diciembre, principalmente debido al ritmo de actualización de los convenios colectivos frente a la evolución de los precios.

El informe advierte que la aceleración de la inflación presiona nuevamente a la baja el salario real. Incluso en aquellos sectores donde las paritarias registraron aumentos superiores al 2% mensual, la dinámica inflacionaria terminó absorbiendo esas mejoras nominales. Analistas sostienen que, si no se produce una desaceleración más marcada del índice de precios, el deterioro del poder adquisitivo podría profundizarse en los próximos meses.

La evolución de las jubilaciones tampoco escapó a esta tendencia. Según el mismo relevamiento, la jubilación mínima —percibida por cerca del 60% de los adultos mayores— acumula una pérdida real del 4,8% desde mediados de 2025. En el caso de los haberes medios y altos, el retroceso del poder adquisitivo se ubicó en torno al 2,5% durante ese mismo período.

A la caída de los ingresos se suma un escenario complejo en materia de empleo. La economía argentina muestra una dinámica sectorial heterogénea en la que algunas actividades vinculadas al agro, la energía, la minería o las finanzas registran crecimiento, mientras que otros sectores como la industria manufacturera y la construcción continúan reduciendo puestos de trabajo formales.

De acuerdo con estimaciones citadas por analistas del mercado laboral, en estos últimos sectores se destruyeron más de 120.000 empleos registrados en los primeros dos años de la actual gestión de Javier Milei. Los sectores en expansión, en cambio, no lograron absorber completamente esa pérdida de puestos de trabajo, lo que mantiene un saldo negativo en el empleo privado.

En este contexto, distintos economistas advierten que el crecimiento de la actividad económica no se está traduciendo en una mejora generalizada del mercado laboral. Algunos especialistas señalan que la reforma laboral aprobada recientemente podría modificar el esquema de negociación salarial y tener efectos sobre la evolución de los ingresos, mientras que otros sostienen que la recuperación del empleo dependerá principalmente de la capacidad de la economía para generar nuevas inversiones y ampliar la demanda de trabajo en los próximos años.