La carne subió casi 8% en febrero y presiona sobre la inflación
Los cortes vacunos aumentaron por encima del promedio general y acumulan subas superiores al 60% interanual. La menor oferta ganadera explica el alza.
El precio de la carne vacuna registró un fuerte incremento durante febrero, con subas cercanas al 8% mensual que superaron ampliamente el nivel general de inflación, según datos oficiales y del sector.
Mientras el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en torno al 2,9%, los cortes vacunos aumentaron en promedio un 7,4%, consolidándose como uno de los principales factores de presión dentro del rubro alimentos.
Entre los cortes que más subieron se destacan la paleta, con un aumento del 8,1%, seguida por el cuadril y la nalga, con incrementos cercanos al 8%. La carne picada también mostró una suba significativa del 7,1%, mientras que el asado registró un incremento menor, aunque igualmente relevante, del 5,7%.
En términos de precios, algunos cortes superan ampliamente los $19.000 por kilo, e incluso alcanzan los $20.000, lo que refleja el fuerte encarecimiento del producto en los últimos meses.
El aumento no se limitó a la carne vacuna. El pollo también registró incrementos, con una suba del 10,2% mensual, aunque en la comparación interanual mantiene una evolución menor que la carne bovina.
A nivel anual, el rubro carnes y derivados acumula una suba del 54,1%, con incrementos aún más marcados en cortes específicos. El asado lidera con un alza del 67,6%, seguido por el cuadril, la paleta y la nalga, todos con aumentos superiores al 60%.
En promedio, los precios de la carne vacuna subieron un 63,6% interanual, muy por encima del nivel general de inflación, que se ubicó en torno al 33%.
El principal factor detrás de esta dinámica es la menor oferta ganadera, producto de condiciones climáticas adversas en años anteriores, lo que redujo el stock y elevó el precio del ganado en pie.
De esta manera, la carne vuelve a posicionarse como uno de los componentes más sensibles dentro de la canasta básica, con impacto directo en el costo de vida y en la dinámica inflacionaria general.