La economía mostró señales de enfriamiento en diciembre, aunque 2025 cerró con crecimiento

La actividad registró una leve contracción en el último mes del año y confirmó una desaceleración en el tramo final de 2025, que igualmente terminó con una suba acumulada del 4,7%.

La actividad económica volvió a retroceder en diciembre y dejó en evidencia un cierre de año con menor dinamismo. En términos interanuales, el nivel general mostró una caída del 0,2%, mientras que en la medición desestacionalizada se registró un descenso del 0,6% respecto de noviembre, confirmando una desaceleración en el último tramo del año.

Pese a este resultado, el balance de 2025 fue positivo: la economía acumuló un crecimiento del 4,7%, impulsado principalmente por la intermediación financiera, la minería y el desempeño del sector agropecuario. El comercio también aportó al crecimiento anual, aunque cerró el ejercicio con números negativos tras un mejor desempeño durante la primera mitad del año.

Sin embargo, el comportamiento del último trimestre marcó un cambio de tendencia. Entre octubre y diciembre, la actividad se contrajo un 0,5% en comparación con el trimestre previo, reflejando un cierre de año de mayor a menor. Así lo muestra el Índice General de Actividad (IGA), elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados, que combina más de un centenar de indicadores sectoriales para anticipar la evolución del producto.

En el desagregado sectorial, el agro volvió a destacarse como uno de los principales motores. En diciembre creció 8,7% interanual, apalancado en una campaña de trigo muy favorable que apunta a registros récord. No obstante, en el acumulado del año el avance fue más moderado, con una suba del 0,3%.

La industria manufacturera continuó mostrando debilidad. En diciembre sufrió una caída mensual del 1,4% y una baja interanual del 5,7%, afectada especialmente por los rubros de maquinaria y equipo, plásticos y alimentos. En el balance anual, el sector apenas logró un crecimiento del 0,6%, explicado en buena medida por una base de comparación baja respecto de 2024.

El sector de electricidad, gas y agua registró una expansión interanual del 6,6% en diciembre, impulsada por un fuerte aumento en la generación eléctrica asociado a la demanda residencial. Aun así, el año cerró con una leve contracción acumulada del 0,8%.

La minería fue otro de los pilares del crecimiento de 2025. En diciembre anotó una suba interanual del 8,1%, con un desempeño destacado del petróleo y una recuperación del gas tras varios meses en negativo. En el total del año, el sector acumuló un avance del 7,4%.

Desde el equipo que elabora el indicador señalaron que el cierre de 2025 deja un punto de partida más ordenado para 2026, con mayor estabilidad macroeconómica y un escenario político más previsible. No obstante, advirtieron que persisten desafíos estructurales, como el estancamiento del mercado laboral y el bajo nivel de ingresos reales, que continúan limitando la recuperación de la demanda interna.

El IGA es un estimador mensual del Producto Bruto Interno que se construye a partir de 122 series estadísticas y permite anticipar la evolución de la economía con menor rezago que las mediciones oficiales. Los datos correspondientes a diciembre, aclararon, son de carácter preliminar y están sujetos a revisión.