Mayoristas respaldaron la reforma laboral y remarcaron cambios clave para las pymes
Desde el sector comercial afirmaron que el proyecto puede impulsar el empleo formal y reducir costos. Destacaron cuatro ejes centrales y cuestionaron los aportes obligatorios.
Empresarios del comercio mayorista expresaron su apoyo al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y señalaron que la iniciativa representa una oportunidad para mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas. Según plantearon, los cambios propuestos permitirían dinamizar el mercado laboral y generar condiciones más favorables para la creación de empleo formal.
Una delegación de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), encabezada por su vicepresidente Armando Farina, mantuvo reuniones con equipos técnicos que trabajan en el tratamiento de la iniciativa en el Senado de la Nación Argentina. En ese marco, los representantes del sector detallaron los aspectos del proyecto que consideran más relevantes para la actividad comercial.
Entre los puntos centrales, los mayoristas destacaron la incorporación del banco de horas como herramienta de flexibilidad laboral acordada entre empleadores y trabajadores, la posibilidad de establecer convenios adaptados a la realidad de las pymes, la habilitación del uso de billeteras virtuales para el pago de salarios y el carácter voluntario de los aportes a cámaras empresarias, criterio que pidieron extender también a las organizaciones sindicales.
Durante los encuentros, además, reclamaron la eliminación de aportes y contribuciones que, a su entender, encarecen el costo laboral sin una contraprestación clara. En ese sentido, cuestionaron mecanismos como el aporte solidario a la obra social Osecac y el seguro de retiro La Estrella, que se aplican con independencia de la afiliación de los trabajadores. Estas observaciones fueron difundidas en ámbitos legislativos y recogidas por medios especializados como Ámbito.
Farina también apuntó contra el esquema actual de negociaciones colectivas y criticó la obligatoriedad de ciertos aportes empresariales. Señaló que entidades como la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Cámara Argentina de Comercio (CAC) participan de paritarias de las que, al mismo tiempo, resultan beneficiarias, lo que —según sostuvo— genera un conflicto de intereses. Como ejemplo mencionó el aporte obligatorio por empleado al Instituto Argentino de Capacitación Profesional (INACAP).
Desde CADAM afirmaron que no se trata de un reclamo aislado, sino de una demanda compartida por numerosas entidades empresarias que vienen planteando sus objeciones ante el Congreso desde el año pasado. Entre ellas, mencionaron cámaras provinciales y sectoriales de distintas regiones del país.
Finalmente, el sector mayorista sostuvo que la reforma laboral avanza en una dirección favorable al fortalecer la libertad de asociación, la transparencia y la representatividad genuina. Según expresaron, la eliminación de mecanismos compulsivos contribuiría a reducir costos, incentivar la inversión y reforzar el rol de las pymes como principal motor del empleo formal en la Argentina.