YPF volvió a reportar resultado neto negativo, pero cerró 2025 con el mayor EBITDA en 10 años

La petrolera informó una pérdida neta en el cuarto trimestre por el impacto de impuestos extraordinarios, aunque finalizó 2025 con un EBITDA récord de US$5.009 millones. El crecimiento del shale en Vaca Muerta y un sólido desempeño en refinación compensaron la caída del precio internacional del crudo.

YPF presentó su balance correspondiente al cuarto trimestre de 2025 y volvió a registrar un resultado neto negativo, aunque cerró el año con el mayor EBITDA en una década. La compañía, que tiene al Estado argentino como principal accionista, reportó ingresos por US$4.556 millones en el último trimestre, un EBITDA ajustado de US$1.283 millones y una pérdida neta de US$649 millones. En términos anuales, el EBITDA ajustado alcanzó los US$5.009 millones, el registro más alto en los últimos diez años.

La facturación trimestral superó las expectativas del mercado, aunque el EBITDA y el resultado neto quedaron por debajo de las proyecciones de los analistas. El segundo resultado negativo consecutivo —tras la pérdida informada en el trimestre previo— se explica principalmente por el impacto del impuesto a las ganancias, que totalizó US$1.709 millones en 2025. Según informó la empresa, la adhesión al Plan de Facilidades de Pago de ARCA implicó el reconocimiento contable de obligaciones vinculadas a la actualización de quebrantos impositivos acumulados por aproximadamente US$1.000 millones, a cancelar en 120 cuotas mensuales en pesos. La compañía destacó que el impacto fue mayormente contable y no afectó de manera significativa el flujo de caja del año.

En términos de ingresos anuales, YPF registró US$18.448 millones en 2025, una caída interanual del 4%, atribuida principalmente a la baja del 15% en el precio del Brent, que impactó en combustibles, petróleo y petroquímicos. Sin embargo, la compañía señaló que este efecto fue parcialmente compensado por niveles récord de procesamiento en refinerías, mayores volúmenes de despacho de combustibles y un incremento en las exportaciones de crudo. En el cuarto trimestre, la caída de ingresos respecto del trimestre anterior se vinculó a menores ventas estacionales de gas natural y al menor precio internacional del petróleo, aunque los mejores precios locales de combustibles y el aumento en volúmenes ayudaron a amortiguar el impacto.

En materia financiera, la deuda neta se redujo a US$9.386 millones desde los US$9.595 millones del trimestre previo, reflejando una mejora en la estructura de capital. La compañía destacó que el foco estratégico en Vaca Muerta, la búsqueda de eficiencias operativas y el manejo activo del portafolio permitieron sostener resultados operativos sólidos pese al contexto internacional adverso.

En el segmento upstream, la producción shale promedió los 165.000 barriles diarios en 2025, un crecimiento interanual del 35%. En diciembre, la producción alcanzó los 204.000 barriles diarios, superando ampliamente el objetivo previsto. El shale oil ya representa el 70% de la producción total de petróleo de la compañía y permitió reducir el costo unitario de extracción un 44% en el cuarto trimestre frente al mismo período del año anterior. Las reservas probadas de shale en Vaca Muerta ascendieron a 1.128 millones de barriles equivalentes, un incremento del 32% interanual, y explican el 88% del total de reservas de YPF.

En downstream, las ventas de combustibles crecieron 3% interanual y las refinerías alcanzaron niveles récord de procesamiento, mejorando sus márgenes. Analistas destacaron que el sólido desempeño en refinación y midstream compensó la caída de precios internacionales del crudo, configurando un balance operativo robusto, aunque con un resultado financiero afectado por el impacto impositivo extraordinario.