Cruce abierto en el Senado por la reforma laboral: el peronismo desconoce las comisiones y amenaza con judicializar el debate

El inicio del tratamiento de la reforma laboral estuvo marcado por un fuerte enfrentamiento entre Patricia Bullrich y José Mayans. La oposición cuestionó la legalidad del procedimiento y anticipó que no participará de las reuniones.

El Senado de la Nación comenzó a transitar un escenario de alta tensión política con el inicio del debate sobre la reforma laboral impulsada por el Gobierno. La conformación de las comisiones encargadas de analizar el proyecto desató un fuerte enfrentamiento entre el oficialismo y el interbloque peronista, que denunció irregularidades en el procedimiento y anticipó que recurrirá a la Justicia.

El conflicto se produjo durante la puesta en marcha de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, ámbito central para el tratamiento de la iniciativa. Allí, el senador José Mayans cuestionó duramente la forma en que se integraron las comisiones y sostuvo que se vulneraron tanto el reglamento interno del Senado como principios constitucionales. Según expresó, el proyecto “nace viciado desde su origen”, lo que, a su entender, invalida el debate legislativo.

Mayans recordó antecedentes recientes en los que, según afirmó, decisiones similares derivaron en perjuicios para la representación de su bloque. En ese sentido, remarcó que el oficialismo desoyó propuestas para resolver la situación mediante una sesión formal que habilitara la conformación de las comisiones con el aval del pleno.

Desde el mismo espacio, el senador Martín Soria reforzó la postura del peronismo y afirmó que su bancada no convalidará lo que calificó como una integración “arbitraria y compulsiva” de las comisiones. Además, advirtió que no participarán de las reuniones convocadas y que el procedimiento será impugnado judicialmente.

Frente a las críticas, Patricia Bullrich defendió la legalidad del proceso y rechazó los cuestionamientos de la oposición. Tras ser designada presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, sostuvo que la tarea del cuerpo legislativo debía continuar y pidió avanzar con la agenda prevista.

En medio de un clima de creciente tensión, la senadora convocó formalmente a la comisión para iniciar el debate del proyecto, mientras desde las bancas peronistas se reiteraban las objeciones al procedimiento. La escena dejó expuesto el nivel de confrontación política que atraviesa la Cámara alta.

Con esta definición, el peronismo ratificó su decisión de marginarse del tratamiento en comisión y avanzar por la vía judicial, mientras el oficialismo se dispone a continuar con el debate de la reforma laboral en un contexto de fuerte conflictividad parlamentaria.