El Gobierno dio por cerrada la etapa del comando antidrogas en Rosario tras la baja de la violencia
Luego de casi dos años de funcionamiento, el Ejecutivo resolvió disolver el Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario. La decisión se apoya en el cumplimiento de los objetivos del Plan Bandera y en la consolidación de otros dispositivos federales.
El Gobierno nacional resolvió poner fin al Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario (GEANRO), el comando creado en 2024 para reforzar la lucha contra el narcotráfico y la violencia criminal en la ciudad. La medida fue adoptada tras evaluar que los objetivos iniciales del Plan Bandera fueron alcanzados y que existen hoy estructuras permanentes capaces de sostener las tareas operativas.
La decisión quedó formalizada a través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, mediante la cual el Ministerio de Seguridad dejó sin efecto la normativa que había dado origen al grupo especial durante la gestión anterior. Desde la cartera que conduce Alejandra Monteoliva señalaron que el cierre responde a una etapa cumplida y a la necesidad de redistribuir recursos hacia áreas estratégicas.
El GEANRO había sido concebido como un espacio de coordinación entre distintas fuerzas federales —Policía Federal, Gendarmería, Prefectura Naval, Policía de Seguridad Aeroportuaria y el Servicio Penitenciario Federal— con el objetivo de asistir a la Justicia Federal y al Ministerio Público Fiscal en investigaciones vinculadas al narcotráfico y delitos conexos. Su rol principal fue reforzar la respuesta inicial del Estado en uno de los momentos más críticos de la violencia urbana en Rosario.
Según datos oficiales de la provincia de Santa Fe, los indicadores de seguridad mostraron una mejora sustancial durante el período de funcionamiento del plan. La cantidad de homicidios descendió de manera marcada tanto a nivel provincial como en el departamento Rosario, al igual que los heridos por armas de fuego, lo que fue interpretado por las autoridades como una señal de efectividad de la intervención federal.
En este contexto —según se desprende de información difundida oportunamente por fuentes oficiales y medios nacionales—, el Ministerio de Seguridad consideró que la continuidad del grupo ya no era necesaria como estructura excepcional. En su lugar, se priorizó el fortalecimiento de dispositivos permanentes, como el Grupo Operativo de Lucha Contra el Narcotráfico Región Centro (GOC-CENTRO), que continuará operando en el territorio.
La disolución del GEANRO no implica, según remarcaron desde el Gobierno, un retiro del Estado de Rosario. Por el contrario, aseguran que la estrategia apunta a una mayor eficiencia en el uso de los recursos humanos y técnicos, apoyada en mecanismos estables de cooperación entre fuerzas y en el intercambio sistemático de información.
Durante el período de mayor despliegue del Plan Bandera, el país registró cifras récord en procedimientos antidroga e incautaciones, con un fuerte crecimiento en el decomiso de cocaína y drogas sintéticas, tendencia que se mantuvo a lo largo de 2025. Para las autoridades, estos resultados respaldan la decisión de cerrar una etapa y avanzar hacia un esquema de seguridad más integrado y permanente.
Además, destacaron el funcionamiento de la Mesa de Intercambio de Información para la Prevención, Investigación y Castigo del Narcotráfico, una herramienta que permite a las fuerzas federales compartir datos sensibles sobre causas en curso y optimizar la toma de decisiones operativas. Bajo este esquema, el cierre del GEANRO es presentado como una reorganización estratégica y no como una reducción del combate contra el crimen organizado en Rosario.