El Gobierno presiona a provincias y municipios para que bajen impuestos y alivien a la industria
Desde la Casa Rosada sostienen que los gobiernos subnacionales “están en deuda” con el sector productivo y deben reducir la carga impositiva para mejorar la competitividad frente a la apertura de importaciones. El planteo forma parte de la estrategia oficial para proyectar el modelo libertario hacia los territorios en 2027.
En el Gobierno nacional consideran que la crisis que atraviesan distintos sectores industriales no debe resolverse con nuevas políticas de protección desde el Estado central. Por el contrario, en el entorno del presidente Javier Milei afirman que provincias y municipios tienen un rol clave pendiente: reducir la presión impositiva local para “nivelar la cancha” y permitir que las empresas compitan en mejores condiciones.
Desde la Casa Rosada señalan que el proceso de apertura económica implica una transición desde un modelo más cerrado hacia otro más abierto, en el que algunos empleos se perderán, pero surgirán otros en sectores más competitivos como el agro y la energía. En ese esquema, reconocen que la industria manufacturera, especialmente la radicada en el conurbano bonaerense, enfrenta mayores dificultades.
Un ejemplo citado por funcionarios nacionales fue la reciente licitación en la que una empresa extranjera se impuso sobre una firma argentina histórica, lo que, según el oficialismo, evidencia que la competencia externa puede forzar una baja de costos. En ese contexto, el Gobierno insiste en que la carga tributaria local distorsiona seriamente la competitividad.
El ministro de Economía, Luis Caputo, expuso esta visión al señalar que mientras Nación evalúa reducir aranceles a la exportación, las provincias y municipios aplican impuestos que, en algunos casos, superan ampliamente esa carga. Para el oficialismo, ese esquema desalienta la inversión y dificulta la inserción internacional de la industria argentina.
En la mesa política del Ejecutivo admiten que la capacidad de presión sobre los gobernadores tiene límites, especialmente ante debates sensibles como la reforma laboral, donde cualquier modificación en impuestos coparticipables genera resistencias transversales. Aun así, el Gobierno sostiene que la reducción del gasto y de los tributos subnacionales es una condición necesaria para consolidar el nuevo rumbo económico.
De cara al mediano plazo, La Libertad Avanza busca trasladar el “modelo Milei” a las provincias y municipios. Para ello, el oficialismo impulsa espacios técnicos y políticos destinados a diseñar reformas tributarias locales, con el objetivo de replicar en los territorios una agenda centrada en baja de impuestos, desregulación y mayor apertura económica.