El oficialismo elimina el artículo 44 para blindar la reforma laboral antes del debate en Diputados
Tras el traspié con el capítulo sobre licencias médicas, el Ejecutivo decidió retirar el punto cuestionado para asegurar el dictamen. La CGT convocó a un paro mientras la oposición reordena su estrategia.
El Gobierno resolvió retirar el artículo 44 del proyecto de reforma laboral para evitar que el debate en la Cámara de Diputados se vea condicionado por la controversia generada en el Senado. El capítulo referido a las licencias médicas, incorporado durante la discusión previa, fue señalado por aliados parlamentarios como un obstáculo político innecesario en la recta final del tratamiento.
La decisión oficial apunta a “encapsular” el error y avanzar sin modificaciones adicionales. En lugar de reformular el texto o negociar una redacción alternativa, el Ejecutivo optó por suprimirlo directamente para garantizar el dictamen en comisión y despejar dudas antes de la sesión en el recinto.
El episodio alteró el clima político que rodeaba la iniciativa. Según reconstruyó el medio Infobae, el traspié reactivó a sectores opositores que hasta entonces mostraban bajo perfil frente al proyecto. Incluso bloques habitualmente dialoguistas aprovecharon la situación para exigir cambios y marcar distancia.
La discusión se da en paralelo a un paro general convocado por la CGT para el mismo día del debate en Diputados. La central sindical, presionada por sus bases, formalizará la medida de fuerza mientras el oficialismo busca consolidar los votos necesarios para aprobar cada capítulo de la reforma.
En la Casa Rosada admiten que el episodio generó ruido adicional en un trámite que, en términos numéricos, consideran encaminado. Sin embargo, reconocen que las idas y vueltas obligaron a recalcular apoyos y reordenar el “poroteo” legislativo para evitar sorpresas en el recinto.
El debate público también se desplazó. Estudios de opinión recientes muestran que la reforma dejó de ser percibida principalmente como un proceso de modernización y pasó a leerse como una disputa política de poder. En redes sociales, el intercambio se fragmentó y surgieron sectores críticos tanto del Gobierno como de los sindicatos.
Mientras tanto, el Ministerio de Economía insiste en que el proyecto reduce significativamente las cargas patronales para nuevas contrataciones y mejora las condiciones para la generación de empleo. No obstante, sectores empresariales advierten que la caída de la actividad en algunas ramas industriales y la retracción del empleo registrado complejizan el escenario.
Con el artículo 44 fuera del texto, el oficialismo apuesta a cerrar filas, minimizar costos políticos y aprobar la reforma sin nuevas concesiones de último momento. El desenlace dependerá tanto del resultado del debate parlamentario como del impacto que el paro sindical tenga sobre el clima social y legislativo.