Milei cargó contra Rocca, Madanes y Méndez en medio de la polémica por precios y cierres

El Presidente cuestionó a referentes industriales por el costo de neumáticos y aluminio y habló de un “sistema corrupto” tras declaraciones que reavivaron el debate sobre rentabilidad y apertura importadora.

El presidente Javier Milei volvió a confrontar públicamente con empresarios de peso en la industria nacional y los acusó de haber expuesto “al sistema corrupto” que, según sostuvo, perjudicó durante años a los consumidores argentinos. En un mensaje difundido en redes sociales, utilizó apodos para referirse a Paolo Rocca (Grupo Techint), Javier Madanes Quintanilla (Fate y Aluar) y Roberto Méndez (Neumen), en el marco de las controversias por el precio de los neumáticos, el aluminio y recientes decisiones empresariales.

Las declaraciones del mandatario se produjeron luego de que el CEO de Neumen reconociera en una entrevista que, antes de la desregulación del mercado, los neumáticos se vendían a valores elevados y que las empresas alcanzaron márgenes de rentabilidad muy altos en un contexto de restricciones a las importaciones. Según afirmó, en algunos períodos las remarcaciones llegaron al 60% o 70%, y consideró que el nuevo esquema de apertura obligará a las compañías a adecuar sus márgenes.

El conflicto también involucra a Madanes Quintanilla, dueño de Fate y de Aluar. Semanas atrás, el anuncio del cierre de la histórica planta de neumáticos generó malestar en el oficialismo, especialmente por el momento en que se comunicó la decisión, coincidente con el debate parlamentario de la reforma laboral y una jornada de paro convocada por la CGT.

En paralelo, el Presidente mantuvo un cruce con Paolo Rocca tras la adjudicación a la firma india Welspun de un contrato para el suministro de tubos destinados al gasoducto entre Vaca Muerta y Río Negro. La oferta extranjera, que ascendió a USD 203 millones por 480 kilómetros de ductos, resultó aproximadamente 25% más baja que la presentada por Tenaris, subsidiaria de Techint. Desde el grupo argentino señalaron que la diferencia de precios obedecería a condiciones de competencia desleal vinculadas a insumos importados a menor costo.

Milei defendió la apertura comercial y cuestionó a quienes critican la decisión, al sugerir que las objeciones responden a intereses sectoriales. En su mensaje, enmarcó el episodio dentro de lo que definió como una “batalla cultural”, y sostuvo que estos episodios contribuyen a evidenciar prácticas que, a su entender, afectaron la competencia y los precios internos durante años.

La polémica se da en un contexto de cambios en la política económica, con un mayor énfasis en la liberalización de importaciones y la búsqueda de reducción de precios al consumidor, mientras sectores industriales advierten sobre el impacto que esas medidas podrían tener en la producción local y el empleo.