Milei denunció una conspiración interna y redobló críticas contra el kirchnerismo y empresarios

En la apertura de sesiones, el Presidente habló de movimientos “golpistas” durante 2025 y apuntó contra sectores políticos, empresariales y mediáticos. En la Casa Rosada interpretaron que una de las alusiones fue dirigida a Victoria Villarruel.

El presidente Javier Milei utilizó su discurso ante la Asamblea Legislativa para profundizar la confrontación política y denunciar supuestos intentos de desestabilización contra su gobierno. En un mensaje atravesado por fuertes críticas al kirchnerismo, a empresarios y a sectores mediáticos, sostuvo que durante el año pasado hubo movimientos “golpistas” que buscaron interrumpir el rumbo de su administración.

Según planteó, tras haber superado las dificultades iniciales de su gestión, sectores opositores estuvieron “dispuestos a todo con tal de volver al poder”. En ese marco, afirmó que existieron maniobras destinadas a generar inestabilidad económica, afectar la demanda de pesos y elevar el riesgo país, lo que —según estimaciones oficiales— habría implicado una pérdida de 2,5 puntos de crecimiento, equivalente a unos US$25.000 millones de Producto Bruto Interno.

El mandatario vinculó esos intentos con declaraciones públicas de dirigentes opositores que cuestionaron la continuidad de su mandato. También señaló que hubo actores políticos y empresariales que, en su visión, promovieron tensiones financieras en momentos clave como la salida del cepo cambiario y la renegociación con el Fondo Monetario Internacional.

Uno de los pasajes más comentados fue cuando Milei habló de un ataque “de la oposición y propios”, expresión que en la Casa Rosada interpretaron como una referencia indirecta a la vicepresidenta Victoria Villarruel. La lectura se reforzó por la transmisión televisiva, que en ese momento enfocó a la titular del Senado detrás del Presidente.

En paralelo, el jefe de Estado dirigió duras críticas al empresariado que cuestiona la apertura económica. Sin mencionarlos explícitamente, apuntó contra referentes industriales que, según su visión, defienden el proteccionismo para sostener privilegios sectoriales. En ese contexto, sostuvo que la protección comercial y las restricciones al comercio exterior constituyen prácticas que perjudican a los consumidores y benefician a grupos de interés.

Milei argumentó que la apertura económica permitirá reducir precios y mejorar el bienestar general, aunque reconoció que implicará pérdidas para empresas que no logren adaptarse. En su exposición, cuestionó el costo de productos industriales en el mercado local y defendió la eliminación de barreras regulatorias como parte central de su programa de reformas.

El discurso incluyó también fuertes descalificaciones hacia el kirchnerismo y referencias a causas judiciales vinculadas a exfuncionarios. Durante la intervención, el clima en el recinto estuvo marcado por interrupciones, aplausos y cruces verbales entre el oficialismo y la oposición.

Con esta estrategia, el Presidente buscó consolidar una narrativa de confrontación frente a lo que define como “el antiguo régimen”, reforzando la idea de que su gobierno enfrenta resistencias internas y externas en el proceso de reformas estructurales que impulsa.