Milei desplegó a su mesa política en el Senado para blindar la reforma laboral
El Presidente envió a sus principales funcionarios a la Cámara alta para monitorear la sesión y asegurar la media sanción. El proyecto llega con 28 modificaciones negociadas con gobernadores y bloques dialoguistas.
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Milei desplegó a su mesa política en el Senado para blindar la reforma laboral
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El Presidente envió a sus principales funcionarios a la Cámara alta para monitorear la sesión y asegurar la media sanción. El proyecto llega con 28 modificaciones negociadas con gobernadores y bloques dialoguistas.
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En una jornada clave para el oficialismo, el presidente Javier Milei dispuso que su mesa política se instalara en el Senado con el objetivo de supervisar el debate y garantizar la aprobación de la reforma laboral. La decisión apuntó a evitar imprevistos durante la sesión y consolidar uno de los proyectos centrales de las sesiones extraordinarias.
Por instrucción directa del mandatario, Karina Milei, Manuel Adorni, Diego Santilli y Martín Menem se trasladaron a la Cámara alta para seguir de cerca las negociaciones y el desarrollo del tratamiento legislativo. En paralelo, el asesor Santiago Caputo permaneció activo desde la Casa Rosada. La estrategia contempló reuniones previas en despachos oficiales y un monitoreo permanente hasta la votación final.
Según publicó Infobae, la reforma llega al recinto con al menos 28 modificaciones respecto del dictamen aprobado en diciembre. Los cambios fueron aceptados por el Ejecutivo tras semanas de conversaciones con gobernadores, bloques dialoguistas y representantes sindicales, con el objetivo de asegurar los votos necesarios para la media sanción.
Entre los ajustes más relevantes se incluyó la postergación de modificaciones vinculadas al Impuesto a las Ganancias, un reclamo planteado por mandatarios provinciales preocupados por el impacto en la coparticipación. También se incorporaron diferencias en los aportes al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y un plazo de dos años para que los aportes a sindicatos y cámaras empresarias pasen a ser voluntarios.
La negociación fue encabezada en el Senado por Patricia Bullrich, al frente del bloque oficialista, en articulación con el denominado “grupo de los 44”, integrado por legisladores no kirchneristas que manifestaron disposición a acompañar la iniciativa. Paralelamente, se mantuvieron contactos con sectores de la oposición para ampliar el respaldo.
El ministro del Interior, Diego Santilli, desempeñó un papel central en el diálogo con gobernadores, con reuniones en la Casa Rosada y gestiones en distintas provincias. La influencia de los mandatarios sobre sus senadores resultó determinante para consolidar el consenso.
Para el Gobierno, la modernización laboral constituye una pieza estratégica tanto en el plano económico como político. Desde el oficialismo remarcan que se trata de la primera actualización profunda del régimen laboral que el Congreso debatirá desde el retorno de la democracia.
Con ese telón de fondo, la presencia de la mesa política en el Senado buscó asegurar que los cambios acordados quedaran reflejados en el texto final y que la sesión transcurriera sin sobresaltos. La votación marcará no solo el rumbo de la reforma, sino también la capacidad del Ejecutivo para sostener su agenda legislativa en un escenario de negociación permanente.