Paraguay lanza un permiso de residencia para captar inversiones extranjeras y acelerar el ingreso de capitales
El Gobierno paraguayo presentó el “Investor Pass”, un nuevo esquema migratorio que permitirá a extranjeros acceder directamente a la residencia permanente mediante inversiones en sectores estratégicos. La medida apunta a fortalecer la competitividad regional del país y atraer capitales vinculados al turismo, el mercado inmobiliario y financiero.
Paraguay puso en marcha una nueva estrategia orientada a atraer inversiones extranjeras mediante la creación del “Paraguay Investor Pass”, un mecanismo que habilitará a ciudadanos extranjeros a obtener la residencia permanente de forma directa a cambio de realizar inversiones específicas dentro del país. El anuncio fue realizado en la ciudad de San Pablo, Brasil, durante una misión oficial encabezada por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, junto al director nacional de Migraciones, Jorge Kronawetter.
La iniciativa introduce una modificación estructural en el régimen migratorio destinado a inversionistas extranjeros. Bajo este nuevo esquema, quienes inviertan al menos US$150.000 en proyectos turísticos o destinen desde US$200.000 al sector inmobiliario o a instrumentos del mercado de valores podrán acceder automáticamente a la residencia permanente, sin necesidad de atravesar previamente una etapa de residencia temporal.
Según detallaron las autoridades paraguayas durante la presentación —información difundida por el medio económico 5 Días— el objetivo central del programa es reducir obstáculos burocráticos y adaptar el sistema migratorio a las dinámicas actuales del capital internacional. En ese sentido, Riquelme sostuvo que numerosos inversionistas manifestaban interés en radicarse primero para luego desarrollar sus proyectos económicos, por lo que el nuevo mecanismo busca vincular directamente la residencia con inversiones capaces de dinamizar áreas consideradas estratégicas para la economía paraguaya.
El programa también incorpora incentivos fiscales destinados a mejorar la posición competitiva del país frente a otras economías de América Latina. Entre las medidas anunciadas se encuentra la reducción de la tasa impositiva sobre dividendos para residentes, que pasará del 15% al 8%.
Otro de los ejes centrales del sistema será la digitalización de los trámites. De acuerdo con las autoridades, el procedimiento se desarrollará casi íntegramente de manera virtual y solo requerirá la presencia física del inversionista en Paraguay para la emisión de la cédula de identidad. La operatoria será canalizada mediante el Sistema Unificado de Apertura y Cierre de Empresas (Suace), en coordinación con la Dirección Nacional de Migraciones, bajo un modelo de “ventanilla única” que integrará trámites migratorios, fiscales y de identificación.
Por su parte, Jorge Kronawetter explicó que el programa se encuentra respaldado por una legislación específica que permite otorgar residencia permanente directa a inversionistas extranjeros, eliminando el requisito previo de residencia temporal. Según indicó, la intención es atraer perfiles que realicen apuestas concretas por la economía paraguaya, simplificando procedimientos administrativos y reduciendo barreras burocráticas.
El lanzamiento del Investor Pass ocurre en un contexto de crecimiento sostenido en la demanda de radicación en Paraguay. Datos oficiales señalan que las solicitudes de residencia aumentaron de 28.000 en 2024 a más de 47.000 en 2025, mientras que las proyecciones gubernamentales estiman que podrían alcanzar las 80.000 durante 2026. La mayoría de los solicitantes proviene de Brasil, factor que también influyó en la elección de San Pablo como sede del anuncio oficial.
En paralelo, el certificado de inversionista emitido por el Ministerio de Industria y Comercio ampliará su alcance e incorporará nuevas categorías de inversión, incluyendo sectores vinculados al turismo, el mercado de capitales y desarrollos inmobiliarios, además de la tradicional inversión productiva.
Con esta medida, el Ejecutivo paraguayo busca consolidarse como un destino regional atractivo para la captación de capital extranjero, en un escenario donde distintos países latinoamericanos han comenzado a implementar programas similares para atraer inversores internacionales. No obstante, el éxito del esquema dependerá de la capacidad del Gobierno para garantizar procesos ágiles, seguridad jurídica y estabilidad normativa que permitan transformar el creciente interés internacional en inversiones concretas con impacto en empleo, financiamiento y desarrollo económico sectorial.