El Gobierno habilita mayor uso de bioetanol para contener subas en combustibles

La medida busca amortiguar el impacto del alza internacional del petróleo. Se permitirá aumentar el corte de biocombustibles en naftas para reducir la presión sobre los precios.

En un contexto de fuertes aumentos en los precios de los combustibles, el Gobierno nacional dispuso una flexibilización en la mezcla de biocombustibles con el objetivo de moderar el impacto de la suba del petróleo en el mercado interno. La medida apunta especialmente a las naftas, uno de los segmentos más afectados por la volatilidad internacional.

A partir de esta decisión, las refinerías podrán incrementar el porcentaje de bioetanol en las mezclas, lo que permitiría reducir la dependencia de los combustibles fósiles y atenuar el traslado de costos al consumidor final. La iniciativa surge en un escenario en el que los precios en los surtidores registraron aumentos significativos en las últimas semanas, impulsados por la escalada del crudo a nivel global.

La normativa establece una adecuación en el contenido de compuestos oxigenados, un componente clave para mantener la calidad del combustible. En este marco, se habilita elevar el corte de bioetanol en naftas hasta un 15% en volumen, mientras que en el caso del gasoil se mantienen los parámetros vigentes, que ya contemplan mezclas de biodiésel de hasta un 20% .

Desde el área energética señalaron que el incremento en el contenido de biocombustibles contribuye a mejorar la eficiencia de la combustión y a reducir emisiones contaminantes, además de elevar el nivel de octanaje. Sin embargo, advirtieron que a partir de ciertos niveles de mezcla es necesario incorporar otros compuestos para preservar las características técnicas del producto.

La decisión se enmarca en una estrategia orientada a contener la inflación en un rubro clave para la economía, teniendo en cuenta el impacto que el precio de los combustibles tiene sobre los costos logísticos y el transporte. En los últimos meses, el valor de las naftas acumuló subas significativas, lo que repercutió en distintos sectores productivos.

Con esta medida, el Gobierno busca introducir herramientas que permitan amortiguar los efectos del contexto internacional sin afectar la calidad de los combustibles, en un escenario donde la evolución de los precios energéticos continúa siendo un factor central para la economía.