El uso de fertilizantes aumentó 3% en 2025 impulsado por el crecimiento del maíz
El mercado cerró el año con un consumo cercano a 5,1 millones de toneladas.
La recuperación del área maicera y mejores condiciones climáticas explican el repunte.
El consumo de fertilizantes en el sector agrícola registró un crecimiento del 3% durante 2025, alcanzando un volumen aproximado de 5,1 millones de toneladas. El dato refleja una continuidad en la recuperación del mercado luego de los ajustes que se habían producido en años anteriores.
Los primeros análisis elaborados por especialistas del sector indican que la expansión estuvo vinculada principalmente a la recuperación del área destinada al maíz y a un escenario climático más favorable hacia el cierre del año, que alentó las decisiones de inversión en tecnología productiva.
A pesar de este resultado positivo, el inicio del año había mostrado un desempeño más débil. Durante el primer bimestre se observó una menor demanda de insumos asociada a la reducción de la superficie de maíz tardío correspondiente a la campaña 2024/25.
Sin embargo, a medida que avanzó el ciclo agrícola, las condiciones meteorológicas comenzaron a mejorar. La recarga de humedad en los suelos y la mayor superficie destinada a gramíneas, especialmente trigo y maíz, impulsaron una recuperación en la utilización de fertilizantes.
Según se detalla en un relevamiento difundido por el portal especializado TodoAgro a partir de datos de Fertilizar Asociación Civil, el aumento del consumo también estuvo relacionado con una mayor superficie sembrada de trigo. No obstante, los especialistas advierten que en muchos casos las dosis aplicadas por hectárea fueron menores, lo que generó efectos en la calidad del grano producido.
Otro factor relevante se registró durante los meses de marzo y abril, cuando el consumo destinado a pasturas mostró incrementos significativos. En ese período se observaron subas interanuales del 11% en fertilizantes nitrogenados y del 52% en fosfatados.
Hacia el final del año, el contexto climático favorable y una mejora relativa en las relaciones de precios agrícolas contribuyeron a fortalecer la inversión en tecnología para los cultivos de primavera y verano.
Desde el sector advierten, sin embargo, que el desafío hacia adelante será mejorar la gestión de nutrientes. Tras varios años de balances negativos en los suelos, especialistas recomiendan profundizar los diagnósticos para optimizar las dosis de fertilización y evitar impactos en los rendimientos futuros de los cultivos.