La maquinaria agrícola resiste, pero los fabricantes de componentes están en alerta
La presidenta de AFAMAC advirtió que la importación de piezas y de maquinaria usada presiona al sector, mientras la falta de crédito limita las inversiones. El servicio posventa sigue siendo la principal ventaja competitiva de la industria local.
La industria de maquinaria agrícola argentina logra sostenerse mejor que otros sectores en un contexto económico adverso, pero las tensiones en la cadena de valor se acumulan y el eslabón más expuesto es el de los fabricantes de componentes. Así lo planteó Luciana Mengo, presidenta de la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Componentes (AFAMAC), durante su exposición en la jornada IDEAR, según informó TodoAgro.
«Muchas pymes estamos tratando de mantenernos a flote», reconoció Mengo, quien explicó que el sector logra diferenciarse gracias al servicio posventa. «Ahí está nuestra fortaleza: la cercanía con el cliente y el acompañamiento después de la compra», destacó. Sin embargo, ese diferencial no alcanza para proteger a los agropartistas, que hoy son el eslabón más vulnerable de la cadena. «Muchas piezas que antes se fabricaban en el país hoy son reemplazadas por importaciones. Eso obliga a las empresas a reformular su forma de comercializar», explicó, y planteó la necesidad de encontrar un equilibrio entre lo importado y el valor agregado local, teniendo en cuenta que no todos los productos externos se adaptan a las condiciones productivas argentinas.
Otro frente de preocupación es el ingreso de maquinaria agrícola usada desde el exterior. «Es una amenaza para las industrias del interior, que llevan décadas invirtiendo. Son equipos que, aunque no tengan la misma tecnología, pueden competir en precio y prestaciones básicas», advirtió Mengo. Y reconoció que el atributo del servicio posventa, hoy distintivo de la industria local, podría ser replicado por importadores en el futuro.
A estos factores se suma la falta de acceso al crédito como obstáculo estructural. «No hay financiamiento para invertir en nuestras plantas y ser más competitivos», sostuvo la dirigente, quien también señaló que la carga tributaria no muestra cambios significativos.
En cuanto a las exportaciones, Mengo destacó que las empresas que ya exportan parten con ventaja, pero advirtió que abrir un mercado externo es un proceso largo. «Puede llevar años validar una máquina y desarrollar una red de soporte. Exportar no es inmediato», dijo, y subrayó que la misma exigencia de servicio que se le reclama a la maquinaria importada debe garantizarla la industria argentina cuando sale a vender afuera.
La presidenta de AFAMAC también puso en valor el rol de las nuevas generaciones en el entramado productivo. «Queremos transmitirles la confianza que tenemos en ellos. Son quienes van a hacer crecer nuestras empresas», afirmó, en referencia a las iniciativas que las cámaras del sector vienen impulsando para acercar a jóvenes y estudiantes al mundo industrial.