La soja supera los US$450 y consolida su tendencia alcista en los mercados internacionales
El aumento de los precios de los commodities agrícolas se vincula a la tensión geopolítica en Medio Oriente y a ajustes en las proyecciones globales de producción.
El precio internacional de la soja continúa registrando subas y volvió a superar la barrera de los 450 dólares por tonelada en los principales mercados de referencia. La oleaginosa mantiene así una tendencia alcista que se explica, en gran medida, por el contexto global de los commodities agrícolas, influido por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y su impacto sobre los mercados energéticos y financieros.
En el mercado de futuros, los contratos de soja con entrega en mayo alcanzaron los 451 dólares por tonelada, mientras que las posiciones a julio se ubicaron por encima de los 456 dólares. Por su parte, los contratos proyectados para noviembre se negociaron en torno a los 428 dólares, reflejando una dinámica de precios sostenida a lo largo de los próximos meses.
El movimiento de la soja también se replica en otros granos relevantes para el comercio internacional. El trigo registró incrementos superiores al 2% en sus cotizaciones, con contratos a mayo ubicados en torno a los 221 dólares, mientras que las posiciones a julio y septiembre se posicionaron cerca de los 225 y 230 dólares respectivamente, recuperando parte de las caídas observadas en jornadas anteriores.
Según consignó TodoAgro, el maíz también mostró una tendencia positiva, con subas cercanas al 2% en el mercado de futuros. Los contratos con vencimiento en mayo se ubicaron alrededor de los 182 dólares por tonelada, mientras que las posiciones a julio alcanzaron los 187 dólares y las correspondientes a diciembre se aproximaron a los 193 dólares.
Además del contexto geopolítico internacional, las expectativas sobre la oferta global de soja también influyen en el comportamiento de los precios. En su informe mensual de marzo, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) introdujo algunos ajustes en las proyecciones para la campaña actual.
El reporte indicó un incremento en las estimaciones de importaciones de soja por parte de Estados Unidos, que pasaron de 0,54 millones de toneladas a 0,68 millones. Al mismo tiempo, se proyecta un aumento en el volumen de procesamiento de la oleaginosa, que alcanzaría las 70,08 millones de toneladas durante la campaña.
A pesar de estas revisiones, los stocks finales de soja en Estados Unidos se mantendrían sin cambios respecto a las estimaciones del mes anterior. Sin embargo, el informe también señaló una reducción en el ratio de extracción de aceite de soja, lo que implicaría una menor producción de este subproducto pese al incremento en el volumen total procesado.
A nivel global, el USDA revisó ligeramente a la baja las proyecciones de producción de soja para la campaña 2025/26. El ajuste responde principalmente a cambios en las estimaciones de cosecha en países productores relevantes, entre ellos Argentina y Ucrania.
En el caso argentino, el organismo proyecta una producción de 48 millones de toneladas, lo que representa una reducción de medio millón respecto al informe anterior. La corrección se explica por menores rendimientos esperados en algunas zonas productivas.
En Ucrania también se registró un recorte en las estimaciones de producción, vinculado a una menor superficie sembrada. A su vez, el informe ajustó a la baja las proyecciones de exportación de ese país, así como las importaciones previstas por parte de India, Irán y Turquía.
Como consecuencia de estos cambios en la oferta y la demanda global, las existencias finales de soja para la campaña internacional se ubicarían en torno a las 125,3 millones de toneladas, un volumen levemente inferior al estimado en el informe anterior. Este escenario contribuye a sostener la presión alcista sobre los precios en los mercados internacionales de granos.