Persisten riesgos productivos en soja de segunda pese a las últimas precipitaciones en la región núcleo
Aunque en el área más crítica se registraron acumulados de hasta 55 mm, técnicos advierten que en varios sectores las lluvias no alcanzan para revertir el daño. Nuevos frentes podrían ser decisivos en los próximos días.
Las lluvias registradas durante el fin de semana largo llevaron alivio parcial a la región núcleo, pero no logran disipar la preocupación por el estado de la soja de segunda en amplias zonas productivas. En el área más comprometida, ubicada en torno a Rosario, se acumularon entre 30 y 55 milímetros, valores que modificaron el panorama inmediato, aunque no garantizan una recuperación plena.
De acuerdo con el relevamiento difundido por la Bolsa de Comercio de Rosario y publicado por TodoAgro, el mayor registro se dio en Rosario con 54,6 mm, seguido por Pujato con 52,2 mm y Rufino con 44 mm, entre otras localidades. En promedio, la red de estaciones de la GEA BCR indicó que la primera quincena de febrero cerró con 62 mm, en línea con la media histórica para el período.
Sin embargo, la distribución fue heterogénea. Existen localidades donde el acumulado no superó los 40 mm y otras donde apenas se registraron entre 15 y 20 mm. En zonas del oeste y norte de Corral de Bustos, técnicos señalaron que el agua caída permitió evitar pérdidas totales en soja de segunda, pero anticipan rindes muy ajustados. Algunos estiman que, en el mejor de los casos, podrían alcanzarse 15 quintales por hectárea.
Los mayores focos de preocupación se concentran en dos corredores: uno cercano a la costa del río Paraná, entre Fighiera y Baradero, y otro que se extiende desde Guatimozín hacia el oeste y el norte, incluyendo Colonia Almada. En áreas como San Pedro y Río Tala ya se observan lotes con manchas de soja que comienzan a secarse, reflejando el estrés hídrico acumulado desde enero.
En contraste, la soja de primera muestra un comportamiento más estable y logró soportar mejor la sequía, al igual que los maíces tempranos. No obstante, los especialistas advierten que el período actual, con cultivos en floración y fructificación, requiere nuevas precipitaciones para consolidar rindes y recuperar potencial productivo.
Los pronósticos indican al menos tres ventanas de posibles lluvias en los próximos días: una entre la madrugada y el jueves 19, otra hacia el fin de semana y una tercera a comienzos de la semana siguiente. De concretarse con volúmenes adecuados, podrían resultar determinantes para amortiguar las pérdidas y sostener el desempeño de la campaña en la región núcleo.