Provincias impulsan el trigo de especialidad para aumentar hasta 20% las divisas por tonelada
Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos promueven cambios normativos para diferenciar el trigo pan de calidad superior y potenciar la industrialización en origen.
Las principales provincias productoras de trigo avanzan en una propuesta conjunta para modificar el esquema regulatorio vigente y promover la exportación de trigo de especialidad, con el objetivo de mejorar la captación de divisas y fortalecer el agregado de valor en origen.
La iniciativa será formalizada ante la Secretaría de Coordinación de la Producción, a cargo de Pablo Lavigne, mediante una nota firmada por el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, junto a sus pares de Córdoba, Sergio Busso, y de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo. El planteo apunta a actualizar un marco normativo que, según sostienen, resulta desactualizado y desalienta inversiones en la cadena triguera.
El eje central del pedido es la diferenciación del trigo pan segregado bajo estándares estrictos de calidad, trazabilidad y homogeneidad, orientado a nichos específicos del mercado internacional que demandan productos distintos del trigo commodity tradicional. Desde las provincias remarcan que otros países, como Canadá, han desarrollado esquemas exitosos basados en la identidad preservada del grano.
Uno de los casos mencionados para ilustrar las dificultades actuales es el de Molino Matilde SA, firma santafesina que produce bajo estándares internacionales pero enfrenta obstáculos vinculados a los plazos de liquidación de divisas y a la operatoria de exportación en contenedores. Según explicaron desde la empresa, el desfasaje regulatorio complica el recupero del IVA exportador y afecta el capital de trabajo, limitando la posibilidad de reinvertir en tecnología y empleo.
La propuesta cuenta con el respaldo técnico de la Mesa Nacional del Trigo y de la Bolsa de Comercio de Rosario. De acuerdo con estimaciones difundidas en el sector y recogidas por TodoAgro, el desarrollo del trigo diferenciado permitiría incrementar entre 15% y 20% el ingreso de divisas por tonelada exportada.
Además, la logística de identidad preservada —con contenedores y aduana en planta— garantizaría la trazabilidad y evitaría la mezcla con otros lotes, favoreciendo la inserción en mercados de mayor exigencia. Para las provincias impulsoras, el cambio normativo sería un paso clave para transformar la matriz exportadora, reduciendo la dependencia de ventas primarias y promoviendo una mayor industrialización del cereal en territorio nacional.