Proyectan que el agro podría crecer hasta 90% en una década sin retenciones

Un informe estima que la producción alcanzaría más de 250 millones de toneladas. La clave estaría en reducir la presión fiscal y mejorar infraestructura.

Un estudio reciente plantea que el sector agroindustrial argentino podría experimentar una expansión significativa en los próximos diez años si se eliminan los derechos de exportación y se corrigen limitaciones estructurales que hoy condicionan su desarrollo.

De acuerdo con las proyecciones, la producción total podría superar las 250 millones de toneladas, lo que implicaría un crecimiento cercano al 90% respecto de los niveles actuales. Este salto productivo tendría un impacto directo en la generación de divisas y en la participación del agro dentro del Producto Bruto Interno.

Actualmente, el complejo agroindustrial representa cerca del 23% del PBI y explica una parte sustancial de las exportaciones del país. En particular, los complejos vinculados a granos y oleaginosas concentran una proporción significativa del ingreso de dólares a la economía.

Según detalla el análisis difundido por TodoAgro, el potencial de expansión del sector está condicionado por factores macroeconómicos, especialmente la carga impositiva. El informe advierte que la presión fiscal sobre la renta agrícola supera el 50%, lo que reduce los incentivos a invertir y adoptar nuevas tecnologías.

En contraste con otros países, donde el sector recibe distintos niveles de apoyo estatal, en Argentina la carga tributaria aparece como uno de los principales obstáculos para el crecimiento. En este marco, los especialistas señalan que una reforma del esquema impositivo sería clave para liberar el potencial productivo.

A esto se suman limitaciones en infraestructura, particularmente en el sistema de transporte. La mayor parte de la producción se moviliza por camión, mientras que el uso del ferrocarril sigue siendo marginal. Además, una porción importante de la red vial presenta deficiencias que afectan la logística y los costos.

Otro punto crítico es el atraso en el parque de maquinaria agrícola, con un alto porcentaje de equipos con más de 15 años de antigüedad. No obstante, relevamientos recientes muestran que existe disposición por parte de los productores a invertir en modernización si mejoran las condiciones de rentabilidad y financiamiento.

El informe también subraya que el crecimiento no depende únicamente de la expansión de la superficie sembrada, sino de la incorporación de tecnología, mejoras logísticas y un entorno macroeconómico más favorable.

En un escenario que combine reducción de retenciones, inversión en infraestructura y adopción tecnológica, el agro podría consolidarse como uno de los principales motores del crecimiento económico, incrementando su aporte al PBI y fortaleciendo la capacidad exportadora del país.

La proyección sugiere que un cambio en las condiciones estructurales permitiría transformar al sector en un eje central del desarrollo económico argentino en el mediano plazo.