El petróleo se mantiene en alza y suben los rendimientos de bonos por la tensión entre EE.UU. e Irán
La escalada en Medio Oriente impulsa los precios de la energía y presiona a los mercados financieros. Los inversores anticipan posibles subas de tasas ante el riesgo inflacionario global.
Los mercados internacionales operan bajo un clima de creciente incertidumbre tras la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, con impacto directo en el precio del petróleo y en los rendimientos de los bonos soberanos.
Según informó Bloomberg Línea, el crudo Brent se mantuvo cerca de los US$114 por barril, consolidando las subas recientes en un contexto de tensiones en el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio energético global.
El avance del petróleo —que acumula un alza cercana al 90% en lo que va del año— alimenta temores inflacionarios a nivel global y genera presiones sobre las políticas monetarias de los principales bancos centrales.
En paralelo, los rendimientos de los bonos aumentaron en distintos mercados. En Asia-Pacífico, la rentabilidad de los bonos a 10 años de Nueva Zelanda subió hasta el 4,69%, mientras que en Australia superó el 5%, en medio de expectativas de una posible suba de tasas por parte del banco central.
En Estados Unidos, la tendencia fue similar: los bonos del Tesoro cayeron en toda la curva y el rendimiento a 30 años alcanzó el 5%, su nivel más alto desde julio, reflejando el ajuste de expectativas por parte de los inversores.
El trasfondo de estos movimientos es la escalada militar en Medio Oriente, donde recientes intercambios de ataques pusieron fin a una tregua que se había mantenido durante cuatro semanas.
El presidente Donald Trump anunció medidas para garantizar el paso de buques en la región, mientras que Irán advirtió que responderá ante cualquier intervención militar en el área.
Además, se reportaron incidentes como ataques con drones en instalaciones portuarias en los Emiratos Árabes Unidos y alertas de misiles, lo que refuerza la percepción de riesgo en una zona estratégica para el suministro global de energía.
El impacto de estas tensiones también se refleja en los mercados bursátiles. Los futuros de los principales índices estadounidenses mostraron variaciones moderadas, luego de que el S&P 500 retrocediera desde máximos recientes.
En Asia, varios mercados permanecieron cerrados por feriados, mientras que en Europa y Estados Unidos los inversores se mantienen atentos a la evolución del conflicto y sus posibles consecuencias económicas.
Desde el Wells Fargo Investment Institute, el estratega Darrell Cronk advirtió que, incluso si el conflicto se modera, sus efectos podrían persistir durante un tiempo prolongado, especialmente en los precios de la energía, la actividad industrial y las primas de riesgo.
En este escenario, los operadores incrementaron sus apuestas a que la Reserva Federal de Estados Unidos podría verse obligada a subir las tasas de interés para contener la inflación derivada del encarecimiento del petróleo.
No obstante, el presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, señaló que el organismo se mantiene cómodo con la actual orientación de la política monetaria y no observa señales inmediatas que justifiquen un endurecimiento en el corto plazo.
La evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre los precios de la energía seguirán siendo factores determinantes para los mercados financieros globales en las próximas semanas.