La soja alcanza rindes cercanos a 40 qq/ha en la zona núcleo y mejora las proyecciones de la campaña

El avance de la cosecha mostró resultados superiores a los estimados en marzo. Se consolida un escenario de producción récord al combinar soja y maíz, pese a problemas de calidad en algunas regiones.

La cosecha de soja en la región núcleo avanza con rendimientos superiores a los previstos y alcanza un promedio de 39,9 quintales por hectárea, impulsada por condiciones climáticas favorables que permitieron acelerar los trabajos en el campo.

De acuerdo con un relevamiento difundido por TodoAgro, ya se superó el millón de hectáreas cosechadas, en un contexto donde la mejora del clima —tras el ingreso de aire polar— facilitó el ingreso a los lotes y permitió intensificar las tareas durante los últimos días.

A pesar de este avance, la cosecha aún se encuentra retrasada respecto del promedio de los últimos cinco años, cuando debería estar cerca del 90%. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, el sudeste de Córdoba lidera con un 80% de avance, seguido por el sur de Santa Fe con el 65% y el centro-sur provincial con el 60%.

En el noreste de Buenos Aires, la recolección alcanza el 60%, mientras que el noroeste bonaerense continúa como la zona más retrasada, con un 45% de avance.

En paralelo, comenzó la cosecha de soja de segunda, con un progreso del 15%, y se consolidó el avance del maíz temprano, que ya alcanza el 95%. En total, se suman más de un millón de hectáreas de soja cosechadas junto con 300.000 hectáreas de maíz, lo que configura un ritmo de trilla récord para la región en una semana.

No obstante, persisten problemas de calidad en algunas áreas. En zonas del este —especialmente en un corredor con epicentro en Rosario— se detectan altos niveles de granos verdes, manchados o brotados, que en algunos casos alcanzan hasta el 50% de la muestra, junto con impurezas.

En localidades como Bigand y Acebal, en el sur santafesino, y en sectores del sudeste cordobés como Marcos Juárez, también se reportan daños por humedad y presencia de hongos, afectando entre un 10% y 15% de los lotes. Además, continúan las dificultades para lograr un secado uniforme, con niveles de humedad en los granos que oscilan entre el 15% y el 19%.

A nivel productivo, los nuevos datos confirman una mejora significativa respecto de las estimaciones previas. El rinde promedio pasó de 36,5 qq/ha en marzo a 39,9 qq/ha, lo que permitió incrementar la proyección de producción en aproximadamente 800.000 toneladas.

En este marco, la producción total de soja en la región núcleo se estima en 16,98 millones de toneladas, a pesar de una reducción del 10% en la superficie sembrada respecto de la campaña anterior. En contrapartida, el maíz registró un aumento del 30% en el área implantada, alcanzando un récord de 2,2 millones de hectáreas.

La combinación de ambos cultivos configura un escenario de cosecha gruesa histórica: se proyecta una producción conjunta de 36,5 millones de toneladas entre soja y maíz, superando el récord previo de la campaña 2017/18.

El impulso principal proviene del maíz, con una producción estimada de 19,5 millones de toneladas, mientras que la soja aportaría alrededor de 17 millones. A esto se suma una campaña récord de trigo, con 10,4 millones de toneladas, consolidando un ciclo 2025/26 de alto rendimiento para la región.

En este contexto, el desempeño del agro muestra señales positivas en términos productivos, aunque condicionado por factores climáticos, logísticos y de calidad que continúan incidiendo en el resultado final de la campaña.