Wall Street sube impulsado por las tecnológicas mientras baja el petróleo por señales de distensión en Medio Oriente
Las bolsas estadounidenses iniciaron la jornada con ganancias lideradas por el sector tecnológico, en medio del optimismo por una posible reanudación de negociaciones entre Estados Unidos e Irán. El alivio geopolítico también presionó a la baja al precio del petróleo, aunque persisten dudas sobre la estabilidad en el estrecho de Ormuz.
Los mercados de Wall Street comenzaron la rueda con una tendencia positiva impulsada por el fuerte desempeño de las empresas tecnológicas y por las expectativas de una reducción de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, un escenario que también provocó una caída en los precios internacionales del petróleo.
De acuerdo con un análisis publicado por Bloomberg Línea, los inversores comenzaron a priorizar los sólidos resultados corporativos por encima de los riesgos vinculados al conflicto entre Estados Unidos e Irán.
En las primeras operaciones de la jornada, el índice S&P 500 avanzaba 0,26%, mientras que el Nasdaq Composite lideraba las subas con un incremento cercano al 0,67%, apuntalado por el fuerte salto de las acciones de Intel, que llegaron a subir más de 20% luego de presentar proyecciones de ventas superiores a las esperadas por el mercado.
El repunte de las compañías vinculadas a semiconductores volvió a colocarse en el centro de la escena financiera global, en un contexto marcado por el auge de las inversiones relacionadas con inteligencia artificial. Según el informe, el sector acumula una racha histórica de 17 jornadas consecutivas de subas, con un avance cercano al 41% en ese período.
El clima favorable para los mercados coincidió además con señales de una posible distensión diplomática en Medio Oriente. Funcionarios internacionales indicaron que el canciller iraní viajaría a Islamabad mientras se prepararía una nueva ronda de conversaciones con Estados Unidos.
Ese contexto alivió parcialmente la presión sobre el mercado energético. El barril de petróleo Brent retrocedía hacia la zona de los 105 dólares luego de haber superado los 107 dólares durante la semana, aunque todavía mantiene un incremento acumulado cercano al 17% desde el inicio del conflicto.
Sin embargo, los analistas advierten que la situación continúa siendo frágil debido a las complicaciones en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de crudo. Según estimaciones de Goldman Sachs, la producción petrolera en el Golfo Pérsico podría haberse reducido en unos 14,5 millones de barriles diarios, lo que implica que una eventual normalización del mercado energético podría tardar varios meses.
En paralelo, el mercado de bonos del Tesoro estadounidense también reflejó el cambio de expectativas. Los rendimientos de los bonos a diez años se ubicaban alrededor del 4,31%, mientras los inversores ajustan sus proyecciones sobre la política monetaria de la Reserva Federal frente a la evolución del conflicto y de la inflación.
A pesar del optimismo predominante, algunos especialistas recomendaron prudencia frente a la volatilidad internacional. Analistas del sector financiero señalaron que buena parte del mercado ya habría descontado un eventual acuerdo diplomático, mientras persisten riesgos económicos derivados de la crisis geopolítica y de posibles interrupciones prolongadas en el suministro energético global.