Alertan por niveles peligrosos de contaminación del aire en Lima y crece la preocupación sanitaria

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú advirtió que varios distritos de Lima registraron niveles de contaminación atmosférica considerados insalubres para grupos vulnerables. Especialistas alertan sobre el impacto del smog en la salud pública y la pérdida de años de vida por exposición prolongada.

La ciudad de Lima atraviesa una nueva alerta ambiental luego de que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) reportara niveles elevados de contaminación del aire en distintos sectores de la capital peruana. El organismo detectó concentraciones de partículas PM2.5 que superan los parámetros considerados riesgosos para grupos sensibles como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias.

Entre los distritos más afectados aparecen Santa Anita, San Borja, Puente Piedra, San Martín de Porres y San Juan de Lurigancho, donde las mediciones superaron el umbral de 35,5 microgramos por metro cúbico establecido como nivel insalubre para poblaciones vulnerables.

El organismo peruano explicó que el aumento de la humedad relativa en Lima y Callao favoreció la acumulación de contaminantes en la atmósfera, dificultando su dispersión y agravando la calidad del aire en distintos puntos de la ciudad.

La situación volvió a poner en debate el impacto estructural de la contaminación atmosférica en la capital peruana. Investigaciones citadas en el informe indican que los habitantes de Lima pierden en promedio 4,7 años de esperanza de vida debido a la exposición prolongada a contaminantes ambientales.

Especialistas sostienen que uno de los principales factores detrás de la crisis ambiental es el sistema de transporte urbano, caracterizado por un parque automotor antiguo y altamente contaminante. A esto se suma la actividad industrial y el elevado consumo de combustibles fósiles en el país.

Según datos difundidos en el reporte, cerca del 80% de la energía utilizada en Perú proviene de fuentes fósiles, mientras que las condiciones geográficas y climáticas de Lima —como la escasez de lluvias y la acumulación de partículas en suspensión— profundizan el problema.

Los efectos sobre la salud pública son múltiples. Organismos sanitarios vinculan la exposición constante a partículas PM2.5 con enfermedades respiratorias, cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cáncer de pulmón. Además, estudios internacionales señalan que este tipo de contaminación puede incrementar significativamente las consultas médicas por afecciones respiratorias en zonas urbanas densamente pobladas.

En paralelo, organismos ambientales peruanos emitieron cientos de alertas por contaminación durante el último año y continúan realizando monitoreos permanentes mediante estaciones automáticas distribuidas en distintas regiones del país.

Frente a este escenario, especialistas y autoridades ambientales plantean la necesidad de avanzar en políticas más estrictas de control de emisiones, modernización del transporte público, electrificación de flotas urbanas y fortalecimiento de los sistemas de monitoreo ambiental. También remarcan la importancia de promover cambios urbanos y medidas de prevención sanitaria para reducir la exposición de la población a contaminantes atmosféricos.