Caputo se reunió con la UIA y coincidieron en avanzar con una baja de impuestos para la industria
Los industriales reclamaron además frenar embargos de ARCA, aliviar cargas patronales y acelerar medidas para impulsar la reactivación de la actividad productiva.
El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, mantuvo este martes una reunión con autoridades de la Unión Industrial Argentina (UIA), en un encuentro donde ambas partes coincidieron en la necesidad de continuar reduciendo impuestos para mejorar la competitividad del sector productivo y avanzar en mecanismos que faciliten el financiamiento empresarial.
Del encuentro también participó el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, junto al presidente de la UIA, Martín Rappallini, y otros directivos de la central fabril.
Tras la reunión, Caputo aseguró que se trató de un encuentro “muy productivo” y destacó que se dialogó sobre distintos mecanismos orientados a reducir el llamado “costo argentino”.
“Conversamos sobre la necesidad de seguir desarrollando el mercado de capitales para reducir el costo financiero de las empresas y también sobre la continuidad del proceso de reducción de impuestos nacionales para mejorar la competitividad de los bienes transables”, señaló el ministro en redes sociales.
El titular del Palacio de Hacienda sostuvo además que existe coincidencia entre el Gobierno y los industriales respecto a la necesidad de que provincias y municipios acompañen el proceso de reducción tributaria impulsado por la Nación.
“Coincidimos también en la importancia de que provincias y municipios acompañen el esfuerzo de Nación bajando impuestos y tasas, que son la carga mayor en la cadena productiva”, afirmó.
La reunión se produjo en medio de una situación compleja para distintos sectores industriales, especialmente pequeñas y medianas empresas que enfrentan dificultades financieras, caída de actividad y mayores costos operativos.
Desde la UIA remarcaron precisamente su preocupación por la lenta recuperación de algunos sectores manufactureros y advirtieron sobre las dificultades que atraviesa buena parte del entramado productivo.
“La UIA describió el panorama actual de la actividad industrial y expuso su preocupación por la demora en la reactivación de algunos sectores, lo que afecta especialmente a las PyMEs”, señaló la entidad en un comunicado difundido tras el encuentro.
Los industriales también reclamaron medidas específicas vinculadas al alivio financiero y tributario para empresas en crisis.
Entre los principales pedidos apareció la suspensión de embargos y ejecuciones fiscales impulsadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), además de mecanismos para reducir contribuciones patronales y postergar vencimientos impositivos en economías regionales.
Según la UIA, las empresas enfrentan todavía importantes distorsiones en materia tributaria, financiera, logística y laboral que afectan la competitividad de la producción nacional.
La central fabril propuso además avanzar hacia un nuevo consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios que permita una reducción gradual de impuestos para el sector industrial.
“Se discutió la posibilidad de alcanzar un nuevo consenso fiscal para darle mayor competitividad a la industria”, indicó el comunicado empresarial.
En los días previos a la reunión, Rappallini también había planteado públicamente la necesidad de crear un nuevo esquema de incentivos para empresas medianas que no encuadran ni dentro del régimen PyME ni dentro de los grandes grupos empresarios.
Si bien desde el Ministerio de Economía no hubo anuncios concretos sobre esa propuesta, el Gobierno reiteró su intención de profundizar la reducción de impuestos y avanzar en nuevas herramientas de financiamiento productivo.
Uno de los proyectos que impulsa el Ejecutivo es la creación de los llamados Fondos de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo orientado a desarrollar el mercado de capitales y generar fondos empresariales destinados a cubrir futuras indemnizaciones laborales.
El esquema prevé que las compañías destinen una parte de los aportes patronales a cuentas administradas por entidades financieras y sociedades de bolsa.
No obstante, la iniciativa todavía genera dudas dentro del sector privado debido al posible impacto fiscal y operativo de su implementación.
La reunión entre Caputo y la UIA se produjo además en un contexto donde distintos indicadores muestran señales mixtas para la industria argentina. Aunque algunos sectores comenzaron a exhibir leves signos de recuperación durante marzo y abril, buena parte de la actividad manufacturera continúa operando con bajos niveles de utilización de capacidad instalada y caída del empleo formal.