Colombia: Comercio, servicios y minería concentraron más del 80% de los ingresos de las grandes empresas

Los tres sectores reunieron el 80,8% de los ingresos de las cien empresas más grandes en 2025, con una facturación conjunta de $497,1 billones. Comercio lideró en ventas, servicios fue el principal generador de utilidades y minería mostró una fuerte caída en ganancias.

Los sectores de comercio, servicios y minería volvieron a ocupar un lugar central dentro del desempeño de las cien empresas más grandes de Colombia durante 2025. En conjunto, estas actividades concentraron el 80,8% de los ingresos totales, equivalentes a $497,1 billones sobre los $615,2 billones reportados por el grupo empresarial.

El resultado confirma la fuerte concentración de la economía corporativa colombiana en actividades estratégicas y tradicionales, vinculadas al consumo, los servicios, la energía, la infraestructura y los recursos naturales. Sin embargo, la comparación con 2024 también muestra una recomposición en el desempeño sectorial, con rubros que ganaron eficiencia y otros que enfrentaron un deterioro en sus márgenes.

El comercio fue el sector de mayor peso dentro del ranking, con ingresos por $208,6 billones, equivalentes al 33,9% del total. Además, registró un crecimiento del 9,8% frente a 2024 y logró elevar sus utilidades 29,7%, hasta alcanzar $4,8 billones. Ese comportamiento muestra una mejora en la eficiencia operativa del sector, a pesar de un contexto económico todavía marcado por la cautela en el consumo.

En segundo lugar se ubicó el sector de servicios, con ingresos por $158,4 billones, que representaron el 25,7% del consolidado. Aunque sus ventas cayeron levemente, con una baja del 2,4% frente al año anterior, fue el segmento con mayores utilidades, al sumar $31,4 billones. Ese resultado implicó un crecimiento del 7,1% y consolidó a los servicios como el principal generador de ganancias corporativas.

La minería ocupó el tercer puesto, con ingresos por $130,1 billones, equivalentes al 21,2% del total. No obstante, el sector mostró una desaceleración significativa, con una caída del 12,4% en ventas y un retroceso del 42,3% en utilidades. Sus ganancias pasaron de $17 billones a $9,8 billones, afectadas por menores precios internacionales y ajustes en los niveles de producción.

La industria manufacturera representó el 17,1% de los ingresos totales, con $105,4 billones. El sector logró crecer 3,5% en facturación, aunque sus utilidades disminuyeron 12,3%, hasta ubicarse en $7,8 billones. El dato refleja una actividad que mantiene capacidad de generación de ingresos, pero que todavía enfrenta presiones sobre sus márgenes.

Más abajo apareció la construcción, que apenas explicó el 1,3% de los ingresos totales, pero fue el sector con mayor expansión. Sus ingresos crecieron 71,1% y sus utilidades avanzaron 167,4%, lo que muestra señales claras de recuperación después de un período complejo para la actividad.

El sector agropecuario, por su parte, aportó el 0,8% de la facturación total, con $4,8 billones. Sus ingresos crecieron 6,6%, aunque las ganancias retrocedieron 25,8%, lo que evidencia dificultades para transformar el aumento de ventas en mayor rentabilidad.

El comportamiento sectorial deja ver una economía empresarial que avanza a diferentes velocidades. Mientras comercio, servicios y minería siguen sosteniendo la mayor parte de los ingresos corporativos, las actividades extractivas enfrentan mayores presiones por costos, demanda y volatilidad externa.

Al mismo tiempo, la recuperación de la construcción y la resiliencia de la manufactura muestran que parte del tejido empresarial comienza a adaptarse a un entorno económico más exigente. En ese escenario, las grandes compañías mantienen una estructura concentrada, pero con señales de cambio en la distribución de utilidades, márgenes y capacidad de crecimiento.