La Ciudad de Buenos Aires habilitó el etiquetado energético para viviendas

El sistema permitirá conocer el consumo estimado de cada inmueble, comparar propiedades y detectar oportunidades de mejora. La certificación será voluntaria y clasificará las viviendas en una escala de la A a la G.

La Ciudad de Buenos Aires habilitó la emisión de Etiquetas de Eficiencia Energética para viviendas, una herramienta que permitirá conocer cuánta energía necesita un inmueble para funcionar, comparar su desempeño con el de otras propiedades y acceder a información útil para realizar mejoras.

La medida se puso en marcha después de la adhesión porteña al Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas, un sistema que establece criterios unificados de evaluación y que ya se aplica en otras 16 jurisdicciones del país.

La Subsecretaría de Ambiente será la autoridad encargada de implementar el programa en la Ciudad. La adhesión será voluntaria y estará disponible para propietarios, desarrolladoras inmobiliarias y otros actores vinculados con la construcción, la compra, la venta y el alquiler de viviendas.

Las personas interesadas deberán solicitar la evaluación de su inmueble a un profesional habilitado como etiquetador. A partir del relevamiento de las características de la vivienda, se determinará su nivel de eficiencia energética.

La etiqueta utilizará una escala similar a la aplicada en los electrodomésticos. La categoría A identificará a las viviendas con mejor desempeño energético, mientras que la G corresponderá a los inmuebles con mayores requerimientos de energía.

La certificación aportará información estandarizada sobre el comportamiento de cada propiedad y podrá ser utilizada como una herramienta de consulta al momento de comprar, alquilar, construir o reformar una vivienda.

El sistema permitirá analizar aspectos como el aislamiento térmico, la orientación, la calidad de las aberturas, los sistemas de climatización, el calentamiento de agua y el aprovechamiento de la iluminación natural.

A partir de ese diagnóstico, los propietarios podrán identificar intervenciones destinadas a reducir el consumo, mejorar el confort interior y disminuir el costo de los servicios energéticos.

La presentación del programa se realizó en el auditorio de la sede del Gobierno porteño y estuvo encabezada por la subsecretaria de Ambiente, Natalia Persini, y el subsecretario nacional de Eficiencia e Información Energética, Antonio Milanese.

También participaron autoridades nacionales y provinciales, especialistas del Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas y representantes de colegios profesionales vinculados con la arquitectura y la ingeniería.

Durante la jornada se expusieron experiencias desarrolladas en otras jurisdicciones y se analizaron los beneficios que puede generar la implementación de este sistema en el mercado inmobiliario y en el diseño de políticas públicas.

Además de brindar información a los vecinos, el etiquetado permitirá reunir datos sobre el desempeño energético del parque habitacional porteño. Esa información podrá utilizarse para orientar programas de mejora, definir incentivos y fortalecer las políticas ambientales de la Ciudad.

La iniciativa también contribuirá a las metas establecidas en el Plan de Acción Climática 2050, particularmente en lo relacionado con la reducción del consumo de energía y de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Como parte de la puesta en marcha, la Ciudad lanzará el primer curso de formación para etiquetadores de viviendas. La capacitación se desarrollará junto con el Consejo Profesional de Ingeniería Civil, el Consejo Profesional de Ingeniería de Telecomunicaciones, Electrónica y Computación, y el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo.

Los profesionales que completen la formación quedarán habilitados para realizar las evaluaciones energéticas y emitir las certificaciones correspondientes.

La Ciudad también firmó un convenio con la Sociedad Central de Arquitectos para trabajar de manera conjunta en el diseño de políticas públicas ambientales relacionadas con la construcción y el uso eficiente de la energía.

Con la incorporación del etiquetado, el Gobierno porteño busca promover viviendas más eficientes, reducir los costos energéticos y ofrecer mayor información a quienes participan del mercado inmobiliario.