El Salvador de Bukele supera a Cuba y Costa Rica como potencia turística y registra ingresos récord por divisas

El país centroamericano recibió 2,8 millones de turistas hasta julio, con un crecimiento del 24% interanual, y proyecta ingresos por 3.600 millones de dólares en 2026, impulsado por la seguridad, la inversión en infraestructura y el atractivo de sus playas.

El Salvador se ha convertido en la gran revelación turística de Centroamérica. El pequeño país que hace 15 años era uno de los más peligrosos del mundo ahora es, probablemente, el más seguro de América con una tasa de homicidios de 1,9 por cada 100.000 habitantes, y está aprovechando ese cambio para posicionarse como un destino de primer nivel. En lo que va de año, los ingresos por divisas del turismo suben un 10% y se proyecta que alcancen los 3.600 millones de dólares en 2026, la cifra más alta registrada en esta rúbrica, según informó la titular del Ministerio de Turismo, Morena Valdez.

El boom turístico no solo se refleja en las divisas. Entre enero y julio de este año, 2,8 millones de turistas internacionales visitaron El Salvador, un 24% más que en el mismo período del año pasado. Este crecimiento ha permitido al país superar a destinos históricos de la región como Cuba, Costa Rica y Panamá. Cuba, que llegó a recibir 4,7 millones de turistas en 2018, registró en 2025 apenas 1,8 millones de visitantes, con una caída del 18% respecto a 2024. Por el contrario, El Salvador recibió 4,1 millones de turistas en 2025 y este año podría alcanzar los 4,9 millones, consolidando su liderazgo regional.

El principal factor detrás de este crecimiento es la seguridad. El régimen de excepción implementado por el gobierno de Nayib Bukele desde marzo de 2022 ha reducido drásticamente los índices de criminalidad, transformando la percepción internacional del país. Según la ministra Valdez, la seguridad es el principal atractivo para los visitantes extranjeros, y las últimas encuestas reflejan un 85% de aprobación a la gestión del presidente. Ciudadanos de Guatemala, Estados Unidos y Honduras se mantienen como los principales extranjeros que visitan El Salvador, y las playas del país, propicias para el surf y cercanas a la capital, se han convertido en uno de los principales imanes turísticos.

El crecimiento turístico está impulsando otros sectores clave de la economía. La construcción creció un 13,5%, el transporte y almacenamiento un 7,6% y hoteles y restaurantes un 7,1%, según datos del Banco Central de Reserva. La inversión en infraestructura pública y privada, incluyendo carreteras, aeropuertos y hoteles, está transformando el país y generando empleo. El PIB se ha expandido un 4,8% interanual en los primeros meses del año, prácticamente el doble de lo previsto, y las proyecciones apuntan a un crecimiento anual de entre el 3,3% y el 3,5%.

El gasto promedio de los turistas es de 140 dólares por día, con una estadía de 7 a 7,7 noches, lo que supone ingresos notables para una economía con una renta per cápita de 6.200 dólares. Un 37% de los turistas son estadounidenses, y el 90% de las llegadas son extranjeros no residentes, lo que confirma que el crecimiento es por demanda internacional y no solo por la diáspora salvadoreña.

Además del turismo y la construcción, el gobierno de Bukele está apostando fuerte por la educación. Hace una semana, el presidente anunció que El Salvador triplicará la inversión en educación, destinando más de 3.000 millones de dólares al año, equivalente a más del 8% del PIB, lo que convertiría al país en el que más invierte en educación en toda Latinoamérica. El objetivo es que todos los estudiantes de la escuela pública cuenten con ordenadores y recursos digitales para una formación adaptada al siglo XXI.

Con todo, El Salvador empieza a ser reconocido por la prensa internacional. National Geographic aseguró hace unos meses que el país se ha convertido en uno de los destinos predilectos en Centroamérica: «Su topografía es tan espectacular y tan compacta que permite a los viajeros levantarse en su capital, visitar alguno de sus parques naturales durante el día y terminar haciendo surf a media tarde en la playa. El Salvador está resurgiendo».