La carga aérea regional creció 3,7% en abril y acumuló cuatro meses de expansión

América Latina y el Caribe transportaron 345.900 toneladas métricas de carga aérea internacional en abril. México, Brasil, Colombia, Panamá y Argentina impulsaron la mejora, con fuerte peso de los corredores logísticos vinculados a Estados Unidos.

La carga aérea internacional de América Latina y el Caribe volvió a crecer en abril y consolidó una tendencia positiva durante 2026. El volumen transportado desde, hacia y dentro de la región alcanzó las 345.900 toneladas métricas, lo que representó una suba interanual del 3,7% frente al mismo mes de 2025.

Con este resultado, la región acumuló cuatro meses consecutivos de expansión. La mejora se produjo luego de un marzo también positivo, cuando se registraron 346.930 toneladas métricas y un crecimiento interanual del 4,2%, el mayor avance del año hasta ese momento.

El desempeño de abril mostró una recuperación más distribuida entre los principales mercados regionales. Colombia, Brasil y México se ubicaron como los tres países con mayor volumen de carga aérea durante el mes, repitiendo por segundo mes consecutivo una expansión simultánea en nodos clave del mapa logístico latinoamericano.

Colombia lideró el volumen mensual, con 82.547 toneladas métricas. Brasil ocupó el segundo lugar, con 77.678 toneladas, mientras que México se ubicó tercero, con 54.842 toneladas. La dinámica conjunta de estos mercados fortaleció la lectura de una recuperación regional más equilibrada.

México fue el principal motor del crecimiento en abril. El país registró una suba interanual del 8,4%, equivalente a 4.272 toneladas adicionales frente al mismo mes del año anterior. El corredor México-Estados Unidos creció 9,1%, acelerando respecto del 4,7% observado en marzo.

La mejora mexicana confirmó el peso del vínculo logístico con Norteamérica. En enero, el país ya se había destacado entre los grandes mercados de la región, con un crecimiento del 7,5% en carga aérea internacional. Esa tendencia se combinó además con avances previos en operaciones con China, Hong Kong y España.

Brasil también consolidó su recuperación. En abril, la carga aérea del país creció 4% interanual y completó dos meses consecutivos de expansión después de siete meses de caída. En marzo ya había regresado a terreno positivo, con 79.274 toneladas métricas, su mayor volumen histórico para ese mes desde el año 2000.

Panamá registró el mayor crecimiento porcentual de abril. Su carga aérea aumentó 18,8% interanual, lo que representó 3.745 toneladas adicionales. El corredor Panamá-Estados Unidos, que explica cerca del 25% de la carga internacional del país, avanzó 15,2%.

El mercado entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe también mostró una expansión moderada. En abril creció 2,2% interanual y sumó dos meses consecutivos de aumento. En el acumulado entre enero y abril, el avance fue del 0,3%, impulsado principalmente por el corredor Estados Unidos-Argentina, que creció 26,7%.

Argentina apareció como uno de los casos más relevantes dentro de esa ruta. En febrero, el país había liderado el crecimiento porcentual regional, con una suba del 15,6%, empujada por el flujo con Estados Unidos, que avanzó 24,7%. En marzo volvió a destacarse, con un aumento interanual del 25,1%, explicado por un salto cercano al 58% en el corredor con Estados Unidos.

El CEO de ALTA, Peter Cerdá, vinculó el desempeño regional con los cambios en los flujos comerciales globales. Señaló que la carga aérea en América Latina y el Caribe completó cuatro meses consecutivos de crecimiento, impulsada por la reconfiguración del comercio en un contexto de incertidumbre geopolítica y ajustes en las cadenas de suministro.

Cerdá también destacó que México, Panamá y Brasil reflejan la fortaleza de los vínculos con mercados estratégicos. En particular, los corredores con Estados Unidos explican buena parte del impulso observado en varios países de la región.

El balance de abril deja a la carga aérea regional en expansión, aunque todavía condicionada por la dinámica internacional. La evolución de los próximos meses dependerá de la estabilidad de los flujos comerciales, la demanda de transporte aéreo y los nuevos ajustes en las cadenas logísticas globales.