Las acciones de YPF se disparan en Wall Street y JPMorgan proyecta un fuerte potencial de suba

La petrolera argentina acumula un alza superior al 30% en 2026 impulsada por inversiones en Vaca Muerta, mejoras operativas y el ingreso de grandes fondos internacionales.

Las acciones de YPF profundizaron este lunes su rally en Wall Street y registraron una suba de 8,75%, cerrando en US$47,48 por acción. Con este movimiento, la petrolera argentina acumula una ganancia superior al 31% en lo que va de 2026, consolidándose como uno de los papeles argentinos de mejor desempeño en los mercados internacionales.

El repunte fue impulsado por una combinación de factores que fortalecieron el optimismo del mercado sobre las perspectivas de la compañía, entre ellos el ingreso de grandes inversores estadounidenses, el avance de proyectos estratégicos en Vaca Muerta y la expectativa de mayores exportaciones energéticas desde Argentina.

Según datos recopilados por Bloomberg, el consenso de 20 analistas internacionales proyecta para YPF un precio objetivo promedio de US$57,51 para los próximos doce meses. Desde JPMorgan incluso estiman un valor potencial todavía más alto: US$61,5 por acción.

El entusiasmo del mercado se intensificó luego de conocerse que importantes fondos internacionales ampliaron sus posiciones en la compañía durante el primer trimestre del año. Entre ellos aparece el reconocido inversor estadounidense Stanley Druckenmiller, quien incorporó más de tres millones de acciones de YPF por un valor cercano a los US$150 millones, convirtiendo a la petrolera en una de las principales posiciones de su cartera.

La información surgió a partir de la presentación de formularios regulatorios ante la Securities and Exchange Commission (SEC), donde también se reveló que otros fondos como Discovery Capital Management y Oaktree Capital Management incrementaron sus inversiones en la compañía argentina.

El mercado reaccionó además positivamente al anuncio de un ambicioso plan de inversiones por US$25.000 millones destinado al desarrollo de Vaca Muerta bajo el esquema del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).

El proyecto fue confirmado por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, quien además ratificó la decisión de incorporar al régimen promocional distintos bloques productivos vinculados al desarrollo no convencional.

Entre las iniciativas estratégicas aparece también el avance del proyecto VMOS, el oleoducto orientado a ampliar la capacidad exportadora de crudo desde Allen hasta Punta Colorada. Según informó la compañía, la obra ya registra un avance del 62% y comenzaría a operar en enero de 2027.

Los analistas internacionales destacaron además las mejoras operativas alcanzadas por YPF en los últimos meses. De acuerdo con JPMorgan, la empresa logró incrementar 15% la velocidad de fractura en shale respecto de 2025 y comenzó a implementar perforaciones con laterales más largos para mejorar productividad y eficiencia.

Otro de los focos de atención del mercado fue la política de precios de los combustibles. YPF decidió extender por 45 días adicionales el congelamiento parcial de ajustes en surtidores, una medida que inicialmente generó dudas entre inversores por su posible impacto sobre márgenes de rentabilidad.

Sin embargo, durante la presentación de resultados trimestrales, la conducción de la compañía aseguró que se trató de una decisión estrictamente comercial vinculada a señales de desaceleración de la demanda de combustibles observadas hacia fines de marzo.

La empresa reconoció además que todavía existe un retraso cercano al 15% entre los precios domésticos y la paridad internacional de exportación, aunque dejó abierta la posibilidad de nuevos ajustes si el precio internacional del petróleo Brent vuelve a subir.

Para JPMorgan, la estrategia implementada por YPF ayudó a despejar temores sobre eventuales intervenciones gubernamentales en la política comercial de la petrolera y reforzó la percepción de una conducción orientada a sostener rentabilidad y expansión productiva.

El desempeño bursátil de YPF se produce además en un contexto donde los inversores internacionales vuelven a mirar con interés el potencial energético argentino, especialmente a partir de la expansión de la producción no convencional en Vaca Muerta y las perspectivas de crecimiento exportador del sector hidrocarburífero.